Para muchos lo vemos como un
ser vivo que nos da sombra y oxígeno y parte de la naturaleza, mientras que
para otros como un ser sagrado y capaz de mantener el lazo espiritual con los
hombres.
Así es, el árbol, este ser
vivo hoy tiene su celebración en El Salvador con el objetivo de recordar su importancia en
el equilibrio de la naturaleza.
La primera vez que se
celebró la fiesta del árbol en el mundo fue en el año 1805 en la pequeña
localidad extremeña de Villanueva de la Sierra (Cáceres), una iniciativa
promovida por el párroco del lugar Ramón Bacas Roxo, con el apoyo entusiasta de
toda la población. Su celebración anual tiene lugar el martes de carnaval.
Esta celebración y el
estudio de los orígenes de la misma renacieron a principio de los años ochenta
gracias a la labor de las maestras/os del pueblo que promovieron la creación de
un parque dedicado al árbol y realizaron distintos proyectos para conseguir que
esta tradición no cayera en el olvido inculcando en los más jóvenes un
sentimiento de orgullo y pertenencia hacia esta fiesta.
El Día Internacional de los
Bosques, el Día Mundial del Árbol y también llamado anteriormente el Día
Forestal Mundial fue inicialmente una recomendación del Congreso Forestal
Mundial que se celebró en Roma en 1969. Esta recomendación fue aceptada por la
Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en
1971. El día elegido fue el 21 de marzo que coincide con la entrada de la
primavera en el Hemisferio Boreal y con la del otoño en el Austral.
Inmensa debe ser la
alegría y plenitud del árbol elegido por una comunidad o un pueblo,
especialmente, si los hombres son verdaderamente conscientes del valor de esta
presencia. De igual forma que nos alimenta sirve de referencia el contacto asiduo con personas
evolucionadas, la búsqueda y compañía de los árboles que nos nutre física y
espiritualmente.
Careciendo de la facultad de
moverse, su voluntad se concentra en el mundo de la materia y la energía, y su
fluir, de la sensación y experimentación. Tienen memoria y un alto grado de
percepción respecto a su entorno y estado anímico de los seres que les rodean.
En México se celebra el segundo
jueves de julio, no hay que olvidar esa fecha importante, para tener la
importancia y significado de un ser vivo que forma parte del planeta junto con
nosotros y que ha sido de gran ayuda desde nuestra existencia, podemos celebrar
sembrando no solo uno sino varios árboles junto con nuestra familia, amigos, vecinos
o forma un grupo de personas de otras partes del país a través de redes
sociales para que se vuelva una costumbre, pero que no solo sea esta fecha sino
que sea constante, hay muchas formas de mantener a flote nuestro planeta solo
hay que tener voluntad para hacerlo porque la libertad ya la tenemos.



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